Guerrita y Manu Beats acaban de publicar Le Salon des Refusés, un disco que no busca tu aprobación inmediata ni pretende conquistar plataformas algorítmicas. El título hace referencia al espacio que se habilitó en el Salón de París de 1863 para exponer las obras rechazadas por el jurado oficial — artistas que, con el tiempo, revolucionaron el arte moderno. Hoy, el cordobés y el malagueño reúnen en su propio salón de rechazados a N-Wise Allah, Amber Window, Tremendo, Zak Nelson, Ciclo, Erik Urano, Nirban, Dheformer Galinier y Juaninacka.

Paciencia y urgencia personal
El proyecto arranca con una declaración de intenciones: «Esto es por mi paz interior / no por la Cultura». Guerrita se aleja del humor social más ácido de su anterior trabajo Metrópoli (2023) y apuesta por una urgencia expresiva más íntima. La diferencia también es sonora: Manu Beats construye paisajes pianísticos y solemnes, con vientos triunfales y una producción orgánica que evoca grandes salones parisinos del XVII, lejos del gris fabril de su disco anterior.
El rapero parte de lo cotidiano para satirizar contradicciones: «A veces que te entre lleva tiempo / de la birra no te gustaba el primer sorbo y ahora huele tu aliento», rapea en «Gafas de Noche», una reflexión sobre la paciencia para apreciar la música en una era de experiencias desechables. En «+ Vueltas» ataca la obsesión por la productividad: «Relaciono estar parado con deterioro / es esa mierda que nos han metido a todos».
Vidrieras tridimensionales de pensamiento
Manu Beats, un enfermo del sampling según la fuente original, recoge los aforismos de Guerrita y construye texturas luminosas y lustrosas. En «Samarkanda», N-Wise Allah lanza una oda a Ruanda Records («Se joda Aitana llenando el Wanda / yo estoy agusto grabando un live en Ruanda») mientras Guerrita contrasta la belleza con la cotidianidad infernal: «El mar a la izquierda y solo miras tus pies» frente a «No me jodas la siesta como Jazztel».
«Boulevard» recuerda que el valor del arte es personal, lejos de imposiciones mediáticas: «Esto no tiene más valor que el que tú le das». También incluye referencias al mítico programa Lo que el ojo no ve: «¿Quién piensa en el accidentado cuando está en el atasco / Muestro lo que el ojo no ve, Michael y Lobo Carrasco».
Vientos, violines y boom bap tradicional
Los instrumentos de viento — trompeta, saxofón, flauta — tocados por Nico y Eolo Andino aportan hondura coral. En «Salón Rojo», el violín de Nelson Doblas cierra la canción con belleza solemne tras el verso «A mamá no les cuentes tus penas / le duelen el doble». «Cicuta Dreams» cuenta con Erik Urano y Nirban, mientras que el boom bap más tradicional llega en «Hechos» junto a Dheformer, con numerosos scratches y amor mutuo: «Y que Ruanda son tus padres, eso también son hechos».
Juaninacka aparece en «Golden Era» «protegiendo mi energía de la mierda de fuera», y Elphomega rapea un surrealismo psicodélico bajo un beat de brocha afilada. «Ventisca» clausura el disco con vientos victoriosos de flauta y humildad sin ostentaciones: «Con Metrópoli cambié la bomba y la correa del Seat / Nunca me pagaron tan bien una buena idea». La sentencia final es orgullosa: «No sabrá nuestros nombres el gran jurado pero tenemos nuestra propia galería».
Según la reseña publicada en Mondosonoro, Le Salon des Refusés obtiene un notable 8 sobre 10. Un disco que respira cuando muchos asfixian.
Fuente: Mondosonoro · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Letras y Música con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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